Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. (Bertolt Brecht)

Muchos me llamaran aventurero, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades. (Ernesto "Che" Guevara)

Aquellos que ceden la libertad esencial para adquirir una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad. (Benjamín Franklin)

viernes, 1 de julio de 2011

Es necesario cambiar el modelo de avanzar hacia la inclusión digital


Que los ciegos tienen derecho a ver (oir) las tecnologías para usarlas, es algo evidente. Que los sordos tienen que oír (ver en texto) muchos de los contenidos de las tecnologías, es algo evidente. Que muchas personas con discapacidad intelectual y mayores, necesitan diseños claros, sencillos e intuitivos de aparatos y contenidos TIC’s, es algo evidente. Que gran parte de los bienes, productos y servicios TIC’s no cumplen ninguno o alguno de estos requisitos, es evidente. Que la ley sóla no sirve, es evidente.

Ahora que estamos en plena época de crisis económica, donde llevamos unos cuantos años entre los debates de poner políticas keynesianas o fiscalistas para salir, y donde nos estamos cuestionando los cambios de modelos productivos para adaptarnos a las nuevas realidades, quizás también es el momento para preguntarnos si debemos cambiar los modelos  de búsqueda y actuación para implantar una sociedad para todos.

España gasta en subvenciones y financiación de proyectos enfocados a población en riesgo de exclusión, entre ellos las personas con discapacidad, enormes cantidades de millones de euros (en este caso es gasto, porque casi nunca llegan a nada). Subvenciones y financiación no sólo nacional, también en muchos casos proyectos europeos. Habría que vincular las subvenciones, las macrosubvenciones para proyectos sociales vinculados a las tecnologías, a resultado final, es decir, lograr incluir en una última fase que esos desarrollos, de alguna forma, que se intente que terminen en la calle. De lo contrario, es un saco sin fondo, y sin final.

Esta cantidad de dinero que se gasta en proyectos y desarrollos piloto tecnológicos que no acaban comercializándose ni siendo rentables social ni económicamente es incalculable. Probablemente, sería mucho más rentable si se dedicaran la mitad de ese ingente dinero a la investigación básica y desarrollo del producto, y el resto a financiar la industria para comercializarlo. Y esta misma filosofía debería impregnar todo el dinero que invierten las medianas y grandes empresas, a través de sus Fundaciones y proyectos sociales dedicados a poblaciones en riesgo de exclusión; de este modo, sería más eficaz, y más estimulante incluso para los propios investigadores,  que en los cientos de premios que se dan anualmente por parte de estas Fundaciones sociales y similares, se puntuara al menos bastante más a aquellos que son más utilizables, más comercializables y más rentables socialmente, que a aquellos que son más vistosos, más bonitos, más  complejos, y nunca jamás se verán en colegios, ni en los cines, ni en los trabajos ni en las casas. Es una pena la fuga continua de proyectos a las nubes, que acaban desapareciendo en el firmamento. España es un paraíso enormemente creativo, y un experto en desaprovechar su creatividad.

Con las normativas técnicas que tenemos actualmente, las leyes, los informes, las investigaciones, los cientos de test de usuarios para todo, e incluso los miles de desarrollos piloto, tenemos conocimientos más que de sobra para hacer accesibles las tecnologías en un 90%. Ahora, sin olvidar lo anterior, hay que trabajar en otro nivel. En llevarlo a la práctica. En trabajar con la industria. De hecho, la conocida como Sociedad de la Información y del Conocimiento, bien podría denominarse Sociedad de la Información, del Conocimiento y de los Informes. Tenemos millones de informes y de estudios de todo tipo, desde cómo se reproducen las abejas en el Tibet, hasta las condiciones y criterios de accesibilidad de la mayoría de las tecnologías y sus contenidos. Y con ellos, se pueden solucionar el 90% de problemas de acceso y uso a las TIC’s por las personas con discapacidad, limitaciones y mayores.

Habiendo tanto conocimiento, los avances sociales vinculados a las TIC’s deben pasar necesariamente por la generalización y externalización de este conocimiento. Igual que generalizamos el conocimiento de los gustos de los usuarios en cuanto a colores, tamaños, prestaciones, debemos generalizar el conocimiento de las necesidades y diversidad de los usuarios en el uso de las tecnologías, en los medios de comunicación (escritos o virtuales) profesionales o especializados. ¿Realmente creemos que si el conocimiento de las necesidades de un porcentaje altísimo o nada despreciable de usuarios llegará a programadores, diseñadores y desarrolladores, muchos de ellos vinculados a tecnologías abiertas, no habría también un porcentaje de esos profesionales que se interesarían por ellos? ¿Es descabellado pensar que sean tan pocos los profesionales TIC’s y empresariales que se interesan por las necesidades, simplemente por puro desconocimiento?.

El único futuro para lograr el éxito de la accesibilidad a los bienes, productos y servicios es vincular a la industria. En las librerías y kioscos encontramos múltiples publicaciones relacionadas con las TIC’s, dirigidas al público en general, a profesionales y a usuarios que gustan de este mundillo y de estos temas, con muchos miles de ejemplares de tirada, y todas con presencia virtual además. Publicaciones como Personal Computer&Internet, PC actual, PC World, Cámaras Digitales, etc, incorporaran toda la actualidad tecnológica en sus noticias. Pero además, en todas ellas, en cada número, realizan múltiples análisis y comparativas de productos, muchos de ellos exhaustivos. Nada se dice ni se menciona de accesibilidad o usabilidad en sus análisis ni en sus noticias..

Para las ONG’s, Fundaciones Sociales, empresas de la discapacidad centradas en las TIC’s y movimiento asociativo, si realmente quieren avanzar en conseguir beneficios e inclusión tecnológica real para las personas con discapacidad, limitaciones o mayores, les resultaría mucho más eficaz externalizar este conocimiento de las necesidades y de los criterios de accesibilidad y usabilidad, “en el mundo real”. No sería nada desdeñable destinar gran parte del dinero de estas ingentes subvenciones destinadas a proyectos pilotos TIC’s perdidos, a introducir contenidos sobre accesibilidad y usabilidad TIC’s en todas estas revistas, por ejemplo. ¿Habrá algo más rentable para avanzar en la inclusión digital que ver, mes a mes, esta información en Personal Computer o PC World, aunque sea pagando?. Hay que ser práctico y honestos, y aunque la presencia de criterios de accesibilidad en los análisis y comparativas, por ejemplo, aún cuando no fueran extensos, el mero “simbolismo” de incluir la “accesibilidad” y la usabilidad en los análisis es inapreciable. Significa hacer llegar esta información al “mundo normal”, a miles de profesionales “normales; porque todos sabemos que, salvo que tengas algún familiar “muy cercano” con discapacidad o limitaciones,  nadie va a leer las revistas “El Faro del ciego”, “La luz del sordo” o “El camino del cojo”, publicaciones dirigidas específicamente a estos colectivos. (Cuidado, estas publicaciones no existen, son una metáfora, sin ánimo de herir).

Porque el ciego, el sordo, la persona con discapacidad intelectual, tiene el derecho a usar las TIC’s en igualdad, sin discriminación. Pero más importante que el derecho, aunque parezca una barbaridad, es que tiene la necesidad.

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